Maldito eres,
maldigo tu piel que tanto me gusta,
maldita distancia la que nos separa,
maldito tiempo que no para de contar,
la enfermedad, la depresión todo es culpa tuya y culpa de es maldito amor,
tan profundo, tan vivo en mi mente,
tan ingrato a veces,
te odio y odio sentirme tan tuya,
odio hablarte, que a tus oídos no penetre,
odio que ames a otra,
maldito seas por no quererme,
maldigo el ayer cuando logre conocerte,
maldigo el hoy cuando aun no puedo olvidarte.
DzY’
No estoy.
No la conozco.
No quiero conocerla.
Me repugna lo hueco,
la afición al misterio,
el culto a la ceniza,
a cuanto se disgrega.
Jamás he mantenido contacto con lo inerte.
Si de algo he renegado es de la indiferencia.
No aspiro a transmutarme,
ni me tienta el reposo.
Todavía me intrigan el absurdo, la gracia.
No estoy para lo inmóvil,
para lo inhabitado.Cuando venga a buscarme,
díganle:
“se ha mudado”.
Nos volvemos lo que éramos antes. Un cacho de carne. Una promesa de borrachera. Los tenis rotos de la secundaria. La tela de tu primer brassiere. Mi primer jabón con pelos. La piel entrando y saliendo. Subiendo y bajando. Deseando y olvidando. Hemos crecido tanto. Hemos cabalgado camas. Hemos…